Marcando lechuzas de Tengmalm (Aegolius funereus)

La primavera ya está aquí, y la temporada de marcaje de pollos de nocturnas ya ha comenzado. Las más tempraneras son las lechuzas de tengmalm (también llamadas mochuelo boreal; Aegolius funereus). Les siguen la lechuza gavilana (Surnia ulula), que tocará marcarlas en unas semanas, y más tarde el mochuelo chico (Glaucidium passerinum).

Actaulmente en Troms, hay un gran número de cajas nido colocadas por los fiordos. La mayoría están colocadas en abedulares y bosques mixtos de abedules y píceas. Hay cajas nido para mochuelo boreal, mochuelo chico, lechuza gavilana y cárabo uralense.

En el norte de Noruega, si no fuese por la gran cantidad de cajas nido que se colocan, la tengmalm estaría restringida a los bosques de coníferas del interior, ya que lo abedulares de estas latitudes no tienen árboles con huecos del suficientemente tamaño (en esta latitud no hay pito negro, y la densidad de pico tridáctilo y picapinos es bastante baja). En cambio la lechuza gavilana ocupa muy gustosamente tocones de árboles huecos, o nidos de córvidos.

Pues bien, ayer nos dirigimos a dos cajas nido ocupadas. Una de ellas, con seis pollitos, debían de estar ya listos para estar anillados. Cuál fue nuestra sorpresa al percatarnos de que los pollitos estaban muy pequeños, demasiado para marcarlos. Aunquen el otoño y el invierno fueron muy buenos de topillos, ahora en primavera las grandes densidades de topillos están distribuidas de forma irregular por el territorio, de tal forma que algunas parejas (como en el casode esta), pueden encontrarse con serios problemas para sacar adelante polladas ya entrada la primavera. Las dinámicas poblacionales de topillos (Microtus sp) y lemmings están intimamente relacionadas. Cada cierto número de años, un pico de topillos durante un año es el antícipe de una explosión de lemmings al año siguiente. Sin embargo, estos picos periódicos se están volviendo muy asincrónicos durante los últimos 20 años, lo cual sugiere que el cambio climático, muy acusado en estas zonas boreales, está afectando a uno de los elementos más básicos y principales de la cadena trófica. Esto conlleva grandes efectos en cascada que afectan a los depredadores, desde mustélidos y rapaces nocturnas y diurnas, hasta los grandes depredadores como losbos, glotones o linces.

tengmalm_escalera

Al subir por la escalera a la caja nido, podía oir la hembra dentro de la caja chasqueando el pico. Mientras están empollando los huevos, las hembras, al oir el rasguño de “garras” contra la corteza, sacan apresuradamente la cabeza y están prestas a volar en seguida. Esta es una adaptación evolutiva para escapar de sus principales enemigos: los mustélidos que depredan sobre sus polladas. Sin embargo, una vez los huevos han eclosionado, son madres tenaces que, en muchos casos, al abrir la caja nido permanecen en él, lo que facilita enormemente su captura y marcaje.Tan fácil como introducir la mano y sacar a la hembra. Vamos, un “self-service” pero de búhos. En el caso de esta caja, devolvimos a la hembra tras marcarla y no marcamos a los pollos. Para eso habrá que esperar un tiempo… si consiguen sacarlos adelante.

Hembra de segundo año calendario (Edad euring 5) de Lechuza de tengmalm (Aegolius funereus). Las primarias y secundarias son todas de la misma generación, con lo cual este individuo no ha cambiado todavía las plumas juveniles.

Hembra de segundo año calendario (Edad euring 5) de Lechuza de tengmalm (Aegolius funereus). Las primarias y secundarias son todas de la misma generación, con lo cual este individuo no ha cambiado todavía las plumas juveniles. Photograph by Delphin Ruché (all rights reserved).

En la otra caja, que tenía 7 huevos, nos encontramos un panorama distinto: un pollo bastante crecido, y 5 huevos restantes fríos. Probablemente los huevos estén güeros, uno haya eclosionado y muerto, y sólo quede un superviviente. Este sí lo marcamos: estaba en ese punto en que se podía marcar pero todavía no era “adorable”, aunque bueno, a mí personalmente me gustan así, con su pinta de trolls soñolientos.

Estudiando el plumaje de la hembra de lechuza de tengmalm (Aegolius funereus)

Estudiando el plumaje de la hembra de lechuza de tengmalm (Aegolius funereus).  Photograph by Delphin Ruché (all rights reserved).

Anillamiento de un pollito de lechuza de tengmalm Aegolius funereus).

Anillamiento de un pollito de lechuza de tengmalm (Aegolius funereus).

En este territorio encontramos muchos topillos y lemmings muertos descabezados (cuando hay muchos roedores, estas nocturnas se comen sólo la cabeza (los sesos les deben pirrar, imagino que tendrán mucha más “chichi”), así que espero que este pequeño troll prospere bien.

Seguiremos revisando cajas, y espero que dentro de poco pueda escribir una entrada de gavilanas o de mochuelos chicos.
¡Un saludo hasta Navarra y Denmark, desde una fría y soleada (y aún bastante nevada) Tromsø !

Iñigo López Sarasa

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